Las recientes declaraciones del cantante venezolano Guillermo Dávila sobre la ausencia de comunicación con su hija Marielena volvieron a colocar en la agenda pública un tema familiar que durante años se mantuvo fuera del foco mediático. El artista afirmó que no tiene contacto con ella desde hace ocho años, lo que generó múltiples reacciones en redes sociales y medios de comunicación.
Ante esta situación, la presentadora Chiquinquirá Delgado decidió responder y ofrecer su perspectiva. Sin entrar en detalles personales, la conductora dejó claro que el bienestar de su hija ha sido siempre su prioridad y que existen responsabilidades que no pueden eludirse cuando se trata de la relación entre padres e hijos.
El pronunciamiento de Delgado fue interpretado como una defensa firme de Marielena, quien hasta el momento ha optado por mantener silencio público sobre el distanciamiento con su padre. La joven, que ha desarrollado su carrera en el ámbito artístico y digital, ha mantenido su vida personal al margen de la polémica.
El intercambio de declaraciones reaviva el debate sobre los límites entre la vida privada de las figuras públicas y el interés mediático, especialmente cuando se trata de temas familiares sensibles.



